Verdad desnuda: Tengo miedo de publicar esto.

Nací en una ciudad pequeña, donde no hay librerías que vendan libros originales… de ningún tipo. De hecho, el único libro original que se vende es la Biblia; por lo tanto, crecí obligada a comprar libros piratas y esta práctica se convirtió en parte de mi realidad.

Años después me fui a vivir a la capital de mi país, donde sí venden libros originales -aunque no son muchos-; y aprendí a gastar hasta el doble de lo usual, con tal de tener la conciencia limpia y poder decir que no estaba comprando algo ilegal.

Ahora, muchos justifican la piratería diciendo que es un medio para hacer llegar el evangelio a más personas, pero yo me pregunto ¿con qué moral puedes utilizar algo ilegal para hacerlo? ¿no sería un mensaje hipócrita decir «no robes», cuando tú robas propiedad intelectual?

En esta parte, supongo que más de uno ha de estar pensando que tengo dinero como para tirarlo por la calle, pero no es así. Si hay algo que he aprendido sobre las finanzas, es que si no sabes administrarlas, terminarás en la ruina.

Me gusta ahorrar para comprar libros. La mayoría de personas que conozco suele salir a cenar, ir al cine, a comprar cosas que nunca utilizan, etc.; en cambio, yo prefiero guardar ese dinero y comprar algo que me permita disfrutar de mi pasatiempo: leer.
Quizás algunos me tilden de tacaña por hacerlo, pero cada vez que veo a las personas buscar en internet: “descargar el libro X gratis”, “libro X en pdf”, “eBooks gratis de libros cristianos para descargar”, etc; siento verdadera lástima porque se nota que no tienen control sobre su dinero.

No entiendo cómo alguien puede llamarse cristiano y estar buscando libros para descargarlos gratis o comprando copias piratas. ¿No se supone que debemos practicar con el ejemplo? Descargando ilegalmente y comprando piratería estás robando.

Sí, robando.

Cada uno de esos libros es el esfuerzo de un autor que dedicó meses de su vida con tal de escribir algo que llegue a lector. Además, hay otras personas que viven de ese trabajo, como por ejemplo los agentes, editores, diseñadores, etc. No creas que los escritores se hacen millonarios por la publicación de sus libros. De hecho, la mayoría gana menos del 30% del precio total del libro; y esta cifra se reduce aún más porque se tiene que pagar impuestos.

Nos hemos acostumbrado a lo que no nos cuesta y es fácil. Decimos que no tenemos dinero para comprar libros, pero sí para otras cosas en las que gastamos más.  Decimos que a la mayoría de países en Latinoamérica no llegan los libros cristianos ¡y vaya qué sorpresa! ¿no será porque las editoriales saben que hay mayor índice de piratería está en nuestros países y que casi todos prefieren descargar un libro antes que comprarlo? Además las compras por internet nos han permitido adquirir productos de lugares que ni soñábamos, y no importa dónde estés, uno siempre puede adquirir un libro por este medio.

Por estas razones, en este blog no se comparten enlaces que dañen la propiedad intelectual ni violen los derechos de autor.

Y aunque la ventaja de la internet es que uno puede expresarse libremente, como dije al principio, tengo cierto recelo de que lean esto. Sé que para algunos esto puede resultar un poco fuerte, sobre todo si tienen la costumbre de descargar libros ilegalmente o comprar libros piratas; pero creo que aún hay tiempo de cambiar, de dar realmente el ejemplo y decir que los cristianos somos diferentes y que practicamos lo que dice Mateo 7:12 (NVI):

“Así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes. De hecho, esto es la ley y los profetas.”

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