*IMPORTANTE: Este no es un libro de ficción cristiana, pero tiene un buen contenido y merece ser difundido*

Por Facebook, les pregunté sobre qué les parecía si comenzaba a recomendarles libros no cristianos que tuviesen un buen contenido y fuesen aptas para todos; y ustedes, muy amablemente respondieron que les encantaría, así que aquí les traigo la primera reseña.

opinion

*Nota: Esta reseña contiene spoilers para quienes no hayan leído Matar a un ruiseñor de Harper Lee*

Matar a un ruiseñor es un libro tan famoso que, como suele ocurrir, se había escapado de mi atención. Sin embargo, cuando me enteré que la autora había publicado la secuela después de 55 años, y que estaba causando cierta controversia, decidí que era hora de conocer al protagonista de ambos libros: Atticus Finch.

Atticus es un abogado que realiza una hazaña 
inimaginable para aquellos tiempos: defender a un hombre negro acusado de violación.

En Matar a un ruiseñor, la hija de Atticus, Scout, desborda inocencia, por lo que narra la historia de una forma simple pero a la vez con mucho significado. Por ella es que Atticus se convierte ante nuestros ojos como un héroe, tanto como padre, abogado y persona. Alguien digno de admirar y un claro ejemplo a seguir.

Pero, cuando leemos Ve y pon un centinela, que es la secuela; nos damos con la enorme sorpresa de leer a Scout adulta y Atticus Finch completamente opuesto al del primer libro.

A algunas personas les incomodó el cambio radical de personalidad de Atticus, pues de ser un héroe pasó a ser casi un villano; y aunque en cierta forma comparto el sentimiento, creo que hay algo importante que rescatar de su evolución.

Harper Lee, nos mostró ese lado oscuro del ser humano que a veces no queremos admitir. Que así como hoy podemos andar en el camino correcto, si nos descuidamos, mañana podemos estar perdidos en las sendas que antes evadíamos. Atticus es el ejemplo de aquella verdad un poco incómoda que a veces duele aceptar, pero que en realidad está latente en nuestro diario vivir.

Si bien, Ve y pon un centinela me decepcionó un poco como novela, me pareció excelente en cuanto a psicología. La autora no perdió el buen gusto de crear una trama que captura, pero también me rompió el corazón al hacer que sus personajes evolucionaran.

Al final, me parece que aprendí más de los errores de Atticus en el segundo libro, que de los éxitos del primero; y por lo tanto, estoy de acuerdo con Harper Lee cuando escribió:

“Nunca conoces realmente a una persona hasta que no has llevado sus zapatos y has caminado con ellos”.


-Recibí un libro de Book Look Bloggers para esta reseña-

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