El 2016 fue un mal año para mí. Me establecí una meta de lectura, pero por falta de tiempo no logré completarla. Así que para el 2017 me propuse sobrepasar mi récord y leer más. Mi reto inicial fue de 118 libros, pero me complace anunciar que leí 168 🙂

Para llegar a esa cifra, hice algunos cambios en mi rutina de lectura, los cuales les comparto a continuación:

1. Establece una meta anual, mensual y diaria.

Además de establecer una meta anual, es una excelente idea hacerlo para cada mes. Esto hace que uno se sienta motivado y tenga ganas de llegar a esa cantidad a final de cada mes. Otra buena manera de mantener el ritmo es proponerse leer un tiempo determinado cada día. Si no tienes muchas horas libres, puedes plantearte leer quince minutos, media hora, o una hora al día.

A mí me funciona leer antes de dormir (cuando me es posible, porque hay libros que simplemente no te dejan parar), pero siempre trato de tener un tiempo para la lectura.

2. Separa un tiempo.

Si eres de los que está ocupado en extremo, establécete una meta rigurosa de lectura. Por ejemplo, puedes proponerte leer mínimo dos horas cada fin de semana, y llegar a ese total a lo largo del sábado y domingo. Cuando incluyes una hora de lectura obligatoria en tu día a día, se convierte en una rutina saludable que le hace bien a tu cerebro, corazón y sentimientos.

3. Lleva un libro contigo a todos lados.

Uno nunca sabe cuándo puede tener tiempo de sobra. Me pasa mucho que, incluso cuando tengo reuniones con amigos, siempre hay tiempo extra que no sería prudente gastarlo revisando mi celular. En lugar de ello, he tomado la buena costumbre de llevar un libro conmigo a todas partes. Aún cuando no puedo cargar un libro en físico, siempre tengo a la mano algunos eBooks (libros electrónicos) para aprovechar esos minutos que no hago nada.

4. Únete (o inicia) un club de lectura.

Estar rodeado de personas que tienen las mismas metas que tú es una excelente manera de leer más. Si tus amigos no leen mucho, aprovecha la ocasión en animarlos en la lectura e inicia un club de lectura. Pueden proponerse leer un libro en un determinado tiempo, y luego reunirse y charlar sobre él.

5. Ordena tus libros de acuerdo a tu estado de ánimo.

Algo que siempre hago es no obligarme leer libros para los cuales no estoy de humor. Si en un momento quiero leer más aventura, elijo un libro de esa categoría. Si quiero algo más reflexivo y de estudio, escojo algún libro de teología o ciencias. Esto me ha ayudado a no ver la lectura como algo riguroso a lo que debo pegarme, sino a disfrutar cada página que leo.

6. Intercambia libros con tus amigos.

Para leer más no necesariamente tienes que comprar más. Si no estás en las posibilidades de adquirir libros, puedes pedir prestado a las personas que conoces, o ir a una biblioteca local. Tal vez ellos no tengan todos los libros que te gusten, pero de esa forma podrás descubrir nuevos géneros y autores que probablemente te lleguen a gustar.

7. Prueba los audiolibros.

Cuando no puedo tener un libro que quiero en físico, recurro a los audiolibros. Esto es particularmente beneficioso cuando quiero leer, pero a la vez debo hacer otra cosa. Por ejemplo, cuando tengo que hacer limpieza, o hacer alguna otra labor manual que requiere la concentración de mis ojos y manos, pero no necesariamente de mis oídos, escucho un buen audiolibro y disfruto de la narración.

Hoy en día se pueden encontrar muchos audiolibros para escuchar en distintas plataformas gratuitas, como Youtube o Ivoox. Pero si quieres algún título en específico, te recomiendo que los compres mediante ChristianAudio o Audible.

8. Comparte tus lecturas en las redes sociales.

Puede parecer un consejo sin importancia, pero anunciar tu reto de lectura en tus redes sociales es gran aliento para cumplirlo. Para bien o mal, tus amigos sabrán que te propusiste una meta, y es muy probable que te lo recuerden por si de pronto te vuelves perezoso a mitad de camino.

También puedes publicar tus frases favoritas de los libros, y así animar a otros a que incursionen en el mundo de la lectura.

9. Elimina la distracción.

Una gran tentación -y muchas veces, es un impedimento- para leer, es internet. Cuando leas, esconde tu celular, desactiva tu internet, o haz cualquier otra cosa que no te interrumpa de la lectura. Si dejas que una pequeña distracción saque tus ojos del libro, te costará retomar el ritmo después.


Esos son los consejos que puedo darte para que leas más este año. Recuerda que leer es un gusto y un placer, y que debes ir a tu propio ritmo. No te compares con otros lectores y lee la cantidad de libros que crees que puedes cumplir.

Si tienes tips para leer más, me encantaría saberlo 😉

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